Navegando...

Anochece lentamente en la inmensidad del océano... Mi balsa se mueve torpemente entre las olas sin un rumbo fijo, y la verdad, no me importa demasiado. Sin brújula y con apenas provisiones (una pequeña mochila llena de fe, constancia y serenidad), pasa el tiempo lentamente ante mis ojos. Nada me preocupa, soy un naúfrago más al que el mar zarandea y lo hace deambular libremente. No tengo demasiadas expectativas en una pequeña balsa y a merced de las aguas, tan solo pretendo... pensar, descubrir, navegar.
El sol se quiere ir, las aguas se tornan grises y la noche va llegando casi sin avisar, cubriendo mi balsa de oscuridad. Quizá pronto encuentre el rumbo... o quizá no, pero, realmente importa?

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Javi, soy tu amigo Oscar, me ha gustado mucho tus versos, pero ¿realmente lo has escrito tu? jaja, es broma, ya sabes que siempre ando de bromas. Eso que has escrito es una verdad como un castillo encubierta detrás de esas bonitas palabras. Enhorabuena. Cada semana te seguiré al menos 1 vez para ver tus versos. Un abrazo campeón.

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